Greenpeace España

Ahmedou Ould Beyih y Abdou Karim Sall han pasado su vida en mar. Desde que nacieron, su destino ha estado ligado a las redes que utilizan para obtener su subsidio y el de su familia. Ahora, Ahmedou y Karim luchan porque su modo de vida no desaparezca y por el derecho a disponer de sus recursos. Ellos han sido testigos de cómo las flotas europeas están esquilmando sus mares y están en España para contarlo, alto y claro, a aquellos que quieran oírles.Cuando Ahmedou empezó a pescar todo era muy distinto a como es ahora. Comenta, con un deje irónico en su voz, que incluso decían que se podía pescar en el desierto. Todo esto se acabó cuando empezaron a llegar los grandes buques extranjeros, con sus devastadoras redes que convierten en terreno muerto aquello donde antes había una enorme riqueza. De todos explica, los “campeones” son los españoles. Y es que la española es la flota comunitaria más numerosa fuera de las aguas europeas (con el 67% del número de embarcaciones y el 51% de la capacidad). “¿Dónde está el pescado europeo?” pregunta. “Tienen que hacernos caso para que no pase lo mismo ahora aquí. En África, si seguimos así, en 10-15 años no tendremos más pesca. ¿Qué vamos a comer después?”No puede ocultar su preocupación cuando relata que actualmente los pescadores no tienen ni para alimentar a su familia. Sale cada mañana, pero muchas ves no tiene nada que dar a sus ocho hijos. “No sólo se llevan los peces. Destruyen todo”, denuncia.La historia de Karim es muy parecida. Nació siendo pescador y el mar es lo único que conoce. Pertenece a los más de 60.000 pescadores que hay en Senegal (de los cuales dependen más de medio millón de personas). Como en el caso de Ahmedou, antes de que los enormes barcos extranjeros llegasen a sus aguas: “Salíamos, pescábamos y lo cocinábamos. No teníamos que comprar pescado. No teníamos que irnos muy lejos de la costa. Ahora, cada vez tenemos que adentrarnos más”.Karim explica que tienen que pedir créditos para comprar las redes que utilizan y que los barcos industriales se las destruyen. Esto les hace entrar en un bucle de deudas que aumentan, cada vez más, al ritmo que las capturas disminuyen y los precios se abaratan. Muchos, arruinados, tienen que abandonar sus hogares y emigrar.Ambos están ahora en España para pedir a los responsables de la política pesquera que dejen de saquear sus aguas, que nos les priven del derecho a ganarse la vida como han hecho durante generaciones, que no les obliguen a abandonar sus hogares porque ya no tienen cómo alimentar a sus familias. Ellos forman parte de las VOCES DE ÁFRICA que Greenpeace ha recogido en varios países africanos y que durante estas semanas se oirán en distintos países de Europa.“Agradezco mucho tener la oportunidad de venir aquí a defender nuestros recursos. La pesca es parte de nuestra vida. Del futuro de nuestros hijos”, concluye.

Marta San Román (@martasrs), departamento de Comunicación de Greenpeace

Página especial Voces de África

Biografías de los pescadores
Demandas de Greenpeace

Galería de fotos

– Comunicado de prensa: Pescadores africanos denuncian cómo Europa saquea sus recursos pesqueros


Han pasado 54 días desde que la central nuclear de Fukushima tuviera, junto con Chernoil, el accidente nuclear mas grave de la historia y, lejos de mejorar la situación la energía atómica, cada día complica más las cosas.

Ayer se detectó xenón radiactivo en el agua de refrigeración de la central nuclear de Tsuruga, en la prefectura de Fukui, los datos de contaminación se corresponden con posibles daños en las barras de combustible, pero nadie da explicaciones. Una y otra vez no se informa con transparencia y prontitud.

También ayer detectaron rastros de radiación en muestras de leche materna, pero las autoridades indican que no supone ningún riesgo, sin embargo el Ministerio de agricultura ha prohibido que las vacas pasten en las prefecturas de Fukushima y Chiba.

En Alemania, ayer, Merkel anunciaba que quiere adelantar el apagón nuclear y añadía que, para favorecerlo, concederá un total de 5.000 millones de euros en créditos para fomentar la producción de energías renovables. Claro que en Alemania la ciudadanía se opone y manifiesta de manera multitudinaria contra las centrales atómicas. Sin duda el camino es ese, apoyo a las renovables y rechazo a las nucleares.

El próximo domingo en Madrid hay una nueva oportunidad para pedir el cierre de las nucleares.

En lo que va de año, en España la producción de energía renovable ha representado el 40% de la producción total de electricidad. Que no nos engañen, la que no puede abastecernos es la energía nuclear, y además es peligrosa y muy cara, es el momento de abandonarla.

Raquel Montón, campaña de Cambio climático de Greenpeace

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Página especial “Crisis nuclear en Japón”

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ACCIÓN/ Galería de imágenes de las proyecciones antinucleares en todas las centrales españolas

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Greenpeace se adhiere a la manifestación convocada por múltiples organizaciones ecologistas, sociales, sindicales y partidos políticos

Lugar: salida en la Puerta de Toledo y termina en la Puerta del Sol (Madrid).
Fecha: el domingo 8 de mayo
Hora: 12,00 h
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Estos días está en debate parlamentario la nueva Ley de residuos, que nos dirá cómo tendremos que gestionar nuestras basuras domésticas (y otras) en los próximos lustros. En el debate ha entrado con fuerza el sistema de depósito, devolución y retorno de envases (SDDR). Este método no es nuevo, pues se venía aplicando hace años en nuestro país. Al devolver nuestra botella de vino, leche o gaseosa recibíamos a cambio unas cuantas pesetas.

Como era de esperar, los gestores actuales de envases (bolsa amarilla), vidrio y papel-cartón (Sistemas Integrados de Gestión-SIG) han mostrado su oposición frontal a cualquier cambio, ya que ven peligrar su negocio y monopolio. Para los SIG, el SDDR es un sistema discriminatorio, ineficiente, que no aporta beneficios, es muy costoso y puede provocar pérdida de empleos. De nuevo estamos ante un discurso que ya hemos oído en otras ocasiones, al respecto de negar el cambio climático o defender la energía nuclear.

Para poder demostrar las bondades del SDDR, Retorna está elaborando varios estudios económicos, sociales y ambientales. Ayer mismo, presentó un avance del informe sobre el ciclo de vida de materiales en la gestión de residuos de envases (PET, latas y brick), comparando los SIG y el SDDR. El informe revela como el SDDR tiene un menor impacto ambiental en lo relativo a los kilogramos de CO2 emitidos en su funcionamiento, y es de media un 30% menos contaminante que el SIG. Está pendiente también, publicar otros dos informes sobre el empleo que generaría la implantación del SDDR o la opinión que tienen de él los consumidores.

Actualmente se recupera en España apenas un 14,7 % de nuestra bolsa de basura. Esto está contribuyendo al empobrecimiento nuestro Planeta, ya que agota sus recursos naturales y aumenta la contaminación ambiental. Sin embargo, genera grandes beneficios a empresas y entidades que gestionan los residuos que pagamos todos, en forma de tasa de basura, punto verde e impuestos varios.

Los cambios propuestos por Greenpeace y Retorna a la nueva Ley de residuos, cuestionan el modelo actual, por eso reclamamos modificarlo. Ahora es el momento de impulsar políticas dirigidas a alcanzar mayores porcentajes de recuperación material (con la reducción en la generación de residuos, impulsando la reutilización y finalmente el reciclaje). ¿Llegará el día en que nuestra bolsa amarilla de envases pase a mejor vida y tenga que ser ella también reciclada?

Julio Barea, responsable de la campaña de contaminación de Greenpeace.

Acción en vivo/ 4 toneladas de basura en la puerta del Ministerio de Medio Ambiente (Madrid)


Hoy se cumple un mes desde que se iniciara el accidente nuclear de Fukushima, y sigue sin estar controlado. Un mes ya y, a pesar de todos los intentos realizados, aún no se ha logrado refrigerar el combustible nuclear de esos reactores.

Lo que ocurre en esa central nuclear es en realidad una larga batalla del ser humano contra uno de los monstruos que él mismo ha creado. En Fukushima la energía de fisión nuclear nos ha mostrado su verdadera cara, la de una tecnología ingobernable, que se escapa de nuestro control mucho más fácilmente de lo trataba de hacernos creer la industria nuclear. Three Mile Island, 1979; Chernóbil, 1986; Fukushima, 2011, por citar los accidentes más graves. No uno cada 10.000 años, como nos aseguraba el lobby nuclear.

Y al escapar el monstruo del control humano lo hace vomitando grandes cantidades de radiactividad que están contaminando el aire, el suelo, el mar; provocando un daño a la salud del ser humano y de los demás seres vivos, lesionando a los ecosistemas, un daño que será cada vez más perceptible a medida que pase el tiempo. Probablemente, áreas extensas no podrán volver a ser habitables en muchos años a causa de la contaminación por elementos radiactivos como el cesio-137, de 30 años de vida media, y que mantendrá su peligrosa presencia en esas zonas durante muchas décadas.

El accidente de Fukushima ha demostrado que puede haber eventos en una central nuclear, como la pérdida de suministro eléctrico (ya sea provocada por un terremoto y un tsunami, o por una inundación, la rotura de una presa aguas arriba, un ataque terrorista, sabotaje, fallo técnico o humano…,)  que conducen al desastre nuclear, y que ello puede pasar en cualquier país, tal y como ha pasado en Japón, tercera potencia económica, líder tecnológico mundial, el más riguroso en seguridad nuclear…

Cuando se cumple un mes del accidente, activistas de Greenpeace han proyectado imágenes y mensajes antinucleares en todas las centrales nucleares españolas en funcionamiento para reclamar el fin de la era nuclear. “No más Fukushima”, “Peligro nuclear” o “Danger” han sido los mensajes proyectados por Greenpeace en todas las centrales nucleares para reclamar el abandono de la energía nuclear y exigir al PSOE el cumplimiento de su compromiso de abandonar la energía nuclear en España.

Con esta acción pacífica, Greenpeace llama la atención sobre el funcionamiento peligroso de las centrales nucleares españolas. El parque nuclear español está al final de su vida útil (su vida media es ya de 29 años) y sufre graves problemas de seguridad, especialmente la central nuclear de Garoña que tiene importantes problemas de corrosión en diversos componentes de la vasija del reactor (el “corazón” de la central, que encierra el combustible de uranio).  Además, la Cultura de Seguridad de la mayoría de los titulares de estas centrales es muy deficiente, lo que ha provocado situaciones de riesgo muy graves (Garoña, Cofrentes, Vandellós-2…), e incluso escapes radiactivos al exterior (Ascó-1). Todas ellas son muy vulnerables frente a posibles ataques terroristas, como Greenpeace demostró, mediante acciones pacíficas, el año 2002 en Zorita, en 2007 en Almaraz y en 2011 en Cofrentes. Ninguna resistiría el impacto de un avión comercial, ni de un misil.

¿Nucleares?, NO gracias.

Carlos Bravo, responsable de la campaña Anti-Nuclear de Greenpeace

Galería de imágenes de las proyecciones

Vídeo de la acción

– Comunicado de Prensa: Activistas de Greenpeace realizan proyecciones en todas las centrales nucleares españolas

Página especial “Crisis nuclear en Japón”

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Hoy se cumplen 32 años del accidente de la central nuclear de Three Mile Island (TMI), cerca de la población de Harrisburg, en Pennsylvania, Estados Unidos.

Aquel 28 de marzo de 1979, el reactor de la unidad número 2 (TMI-2) de esa central nuclear sufrió un grave accidente con fusión parcial del núcleo que provocó una importante fuga de gases radiactivos al medio ambiente y ha causado incremento de cáncer en las zonas cercanas a la central, según demuestran estudios independientes. Calificado finalmente de nivel 5 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES), había sido, hasta el accidente de Fukushima, en Japón, el segundo más grave en la historia de la industria nuclear.

La cantidad de radiactividad liberada en el accidente de Three Mile Island fue minimizada por la agencia de seguridad nuclear de los Estados Unidos (Nuclear Regulatory Comisión, NRC), que admitió oficialmente sólo 10 millones de curios. La Union of Concerned Scientists de EE.UU. demostró la existencia de varios indicadores de que se produjo una fuga más grande. También un estudio científico independiente dirigido por el investigador Steven Wing concluyó que el escape de radiación fue más de diez veces superior al reconocido oficialmente. Su investigación demostró además, basándose en la proximidad geográfica de los residentes a la fuga radiactiva, que los índices de cáncer pulmonar son de cuatro a seis veces más elevados en las zonas situadas a favor de viento que en aquellas viviendo en otros sitios alrededor de la planta. Wing concluyó también que hubo de dos a diez veces más casos de leucemia en adultos en zonas a favor de viento desde Three Mile Island que en contra del viento.

Si hoy traemos a este blog el recuerdo del accidente de TMI-2 no es para recordar lo peligrosa que es la energía nuclear; lamentablemente el accidente de Fukushima lleva tiempo encargándose de ello desde el 11 de marzo pasado y parece que va, por desgracia, a seguir recordándonoslo bastante tiempo más.

Merece la pena recordar el accidente de TMI-2 por varios motivos. Uno es que, al igual que en la central nuclear de Fukushima, se produjo en TMI-2 un accidente de pérdida de refrigerante en el núcleo del reactor, y que durante ambos accidentes los responsables de la central lucharon desesperadamente para evitar la fusión total del núcleo (lo que deseamos se pueda lograr aún en Fukushima), que se tuvieron que tomar medidas de evacuación de la población, y también que las autoridades y el lobby nuclear se apresuraron, entonces como ahora, a lanzar falsos mensajes de calma a la población, minimizando la gravedad del accidente y sobre los efectos de la radiación.

Otra similitud es que en España tenemos reactores como los de esas centrales japonesas y americanas. Así, los reactores de la central de Fukushima son de agua en ebullición (BWR) de diseño General Electric, como los de Garoña (Burgos) y Cofrentes (Valencia). Por su lado, la unidad 2 de Three Mile Island era una central nuclear de agua a presión (PWR) de diseño Westinghouse del mismo tipo que las de Almaraz-1, Almaraz-2 (Cáceres) y Ascó-1 y Ascó-2 (Tarragona).

En Fukushima, la causa del accidente nuclear fue la pérdida de suministro eléctrico exterior a los reactores, debido al efecto de un terremoto y el posterior tsunami. España, afortunadamente, no es un país de tan alto riesgo sísmico, pero ¿quién puede asegurar que las centrales de Garoña o Cofrentes no pudieran quedarse sin suministro eléctrico externo por una gran inundación, por un sabotaje, por un atentado terrorista, o por un fallo técnico o humano?

En Three Mile Island fue una combinación de fallos técnicos y errores humanos lo que provocó el más grave accidente nuclear de los Estados Unidos. ¿Quién puede decir que en España no puede pasar un accidente como el TMI-2?

TMI-2, Fukushima. Volvemos a preguntarnos ¿para que correr el riesgo de sufrir un grave accidente nuclear en España si, gracias a las energías renovables, tenemos la posibilidad de cerrar las centrales nucleares rápidamente?

Carlos Bravo y Rodrigo Marcos, campaña Anti-Nuclear de Greenpeace

28/03/2010: Primeros datos del equipo de expertos en radiación de Greenpeace en Japón

Informe El accidente nuclear de Three Mile Island (Harrisbug, EE.UU., 1979)
¿Qué ocurrió en la central nuclear de Three Mile Island?

Página especial “Crisis nuclear en Japón”

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Este es el clásico caso de disparar al mensajero. En Copenhague no gustó un mensaje que sacaba colores a los políticos, y tampoco que los activistas de Greenpeace lo proclamaran en medio de testas coronadas y jefes de Estado. ¿Cómo lograron los mensajeros colarse en el banquete de la Cumbre del Clima de 2009? “Buenas, soy el Jefe de Estado de la Madre Tierra y ésta es mi esposa”. “Pasen, pasen”.

En diciembre de 2009, Juan López de Uralde –a la sazón director ejecutivo de Greenpeace España y mi predecesor—, y otros once activistas fueron encarcelados de forma “preventiva” por poner en evidencia el lamentable espectáculo dado por los mandatarios mundiales, cuya falta de liderazgo terminó en el fracaso la cumbre, ante la indignación de la opinión pública internacional. Por si no fuera suficiente castigo para un acto de protesta pacífica, más de un año después de la cumbre fallida, el fiscal del caso pide un año de prisión por allanamiento de morada y dos por falsificación de documento.

Los activistas de Greenpeace siempre han asumido los costes de sus valientes protestas y nunca han eludido la justicia. Pero en este caso, ésta nada tiene de equilibrada ni de justa.

A los cargos de allanamiento de morada, falsificación de documentos y suplantación de funcionario público, se añade el agravante de la presencia de la reina, que se ha desempolvado de algún armario donde estaba olvidado desde 1934. Esto pone de manifiesto la saña con que se quiere perseguir a los mensajeros. Y sin embargo, la protesta nada tuvo que ver con la reina; se habría hecho igual en un centro de convenciones si ése hubiera sido el caso.

¿Dónde está el fiscal para presentar cargos, aunque sea con la mitad de ahínco, contra los políticos que asisten pasivamente al deterioro del clima?
Los políticos hablan, se reúnen y acuden a cenas de gala… los líderes actúan.

Miren Gutiérrez, directora ejecutiva de Greenpeace España

– ¡CIBERACTÚA!: Una ley retrógrada para encarcelar activistas

– Comunicado de prensa: El Gobierno danés pide penas de cárcel para los activistas de Greenpeace con el fin de tapar su fracaso en la cumbre del clima de Copenhague

– 2/03/2011: Persecución a los activistas del clima


Hace unos días recibíamos con alegría la noticia de que Japón había suspendido el programa ballenero para esta temporada. Y hoy con más calma, nos preguntamos… ¿llegaremos a ser testigos del fin de la caza de ballenas en la Antártida? ¿podremos verlo con nuestros propios ojos?…¡ojalá!

Aunque la agencia pesquera no ha hecho una comunicación oficial, las rumores indican que los barcos están poniendo rumbo de vuelta a Japón. Hoy en día la caza comercial de ballenas está obsoleta y su final debería ser incuestionable.

Las ballenas están protegidas, de hecho hay una prohibición mundial sobre la caza comercial. Algunas especies de ballenas están en peligro de extinción. Además existen normativas que prohíben el comercio internacional de especies en peligro de extinción. Muchas áreas de nuestros mares son reconocidas internacionalmente como santuarios de ballenas. Pero, sin embargo, tras años de impune captura podemos haber puesto en peligro especies de caza en los lugares que hemos creado para su protección, los santuarios, concluyendo esta atrocidad sin sentido al vender su carne en el mercado en Japón.

Esta historia empieza hace mucho tiempo con un rechazo de la mayoría de la sociedad hacia la caza de ballenas en la Antártida, cuando por primera vez se mostró al mundo entero como un arpón mataba a una y otra ballena, y se consiguió crear el Santuario de la Antártida. Sin embargo, hay países que han estado burlando los acuerdos internacionales y los esfuerzos de conservación. Japón ha estado gastando grandes cantidades de dinero de los contribuyentes, directa e indirectamente, para defender y apoyar un programa de caza de ballenas pagado con los impuestos.

Tanta burla parece que no está funcionando, está empezando a salir la verdad. El año pasado la flota ballenera japonesa zarpó más tarde que nunca, y con menos buques. Estaba claro, esta pesquería está abocada al fracaso y era previsible que este año regresaran a casa antes.

Mientras la flota ballenera se queja por su vuelta a puerto, esta misma empresa guarda 6.000 toneladas de carne de ballena, y aún se atreven a decir que ¡las cazan con fines científicos! Para que os hagáis una idea, 6.000 toneladas son 1.000 rorcuales aliblancos. El colmo del absurdo, Japón justifica su caza por fines científicos, cuando hay ya miles de estudios de ballenas sin necesidad de matarlas, y por si no encuentran otra razón, hablan de la demanda de esta carne en Japón. ¡Pero si tienen ya 6.000 toneladas!

Enfrentamientos en alta mar, indignación pública mundial, vergüenza política, especulación en los medios de comunicación por la compra de votos en la Comisión Ballenera Internacional, y la denuncia de Greenpeace al destapar el desfalco de esta industria sin escrúpulos cometido por el Gobierno japonés.

La compañía que realiza la caza de ballenas, afronta unas dificultades económicas brutales, a esto hay que sumarle que la mayoría de los ingresos procedían de la venta de carne de ballena, y esta venta está bajando. La caza de ballenas tiene sus días contados, y nos alegramos, porque parece que por una vez va a ganar la naturaleza a esta raza “in-humana”.

Pero hay que tener cuidado, no vaya a pasar como con los monstruos de las pelis de terror malas. Hay que asegurarse bien de que has acabado con el “bicho” antes de darle la espalda. Cambiar las cosas dentro del propio gobierno de Japón y de su sociedad es la mejor manera de asegurarse de que el monstruo no vuelva a salir cuando nos demos la vuelta.

Celia Ojeda, campaña de Océanos de Greenpeace

Información de la campaña de Océanos de Greenpeace


El movimiento por la energía 100% renovable se extiende por Europa. Empresas de todos los tamaños, entidades sociales, parlamentarios, etc, han unido sus fuerzas en una declaración conjunta para reclamar a la Comisión Europea que el futuro de nuestra energía no puede ser otro que el de las energías limpias.

La iniciativa se debe a que, por primera vez, la Unión Europea está debatiendo el modelo energético que quiere tener de aquí a 2050, una vez constatado que el actual, basado en los combustibles fósiles y la energía nuclear, está agotado. El debate es intenso entre quienes quieren acomodar todas las fuentes de energía, sucias y limpias, para que todo siga más o menos como está (pretensión imposible), y quienes estamos convencidos de que ya hay conocimientos y tecnología suficientes para planificar el cambio de modelo hacia las renovables desde ahora. Ha llegado el momento de elegir qué camino queremos.

El manifiesto combina el realismo del gigantesco avance demostrado por las renovables en los últimos años con la determinación de no resignarse a vivir en crisis permanente, en un grito de rebeldía y esperanza frente al cambio climático y la contaminación provocada por nuestro viejo sistema energético.

Este movimiento es especialmente necesario aquí y ahora. Aquí, puesto que España fue el primer país donde Greenpeace demostró la viabilidad técnica y económica de un sistema 100% renovable. Ahora, cuando vemos cómo  el Gobierno español se revuelve contra las energías renovables que antaño aclamó, y coquetea con las energías sucias que nos hizo creer que no quería.

Si compartes el anhelo de lograr un futuro de energía limpia, puedes unirte a este movimiento, animando a tu empresa, asociación, sindicato, grupo social, etc, es decir, cualquier entidad de la que formes parte, a que se adhieran al manifiesto. Es muy fácil, y para ello sólo hace falta enviar un correo electrónico con el logo de la entidad que se adhiere, a: crenovables@greenpeace.es

¡Únete al movimiento por la energía 100% renovable!

Jose Luis García Ortega, Responsable Proyectos Energía Limpia de Greenpeace España

– Comunicado de prensa: Empresas y entidades de toda Europa piden energía 100% renovable en 2050


Tengo buenas vibraciones. Quizás sea el efecto de comienzo de año o quizás mi ingenuidad crónica. O será que todavía creo en el potencial del ser humano. Presiento que 2011 puede ser un año bueno para los bosques. En cualquier caso, desde Greenpeace vamos a trabajar para que eso ocurra.

En Brasil e Indonesia, dos campeones de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la deforestación, este año puede ser decisivo. En ambos países se espera que la lucha contra la deforestación de frutos. Hay precedentes, pasos previos y decisiones políticas que apuntan en esta decisión. Ojala se sumen a esta tendencia otros países azotados por la pérdida de bosques, como los de la Cuenca del Congo, de Centroamérica, Mozambique, etc.

En España, podríamos aprovechar el año para recordar a la ciudadanía que tenemos una superficie forestal considerable pero marginada en la agenda política y en los presupuestos. Podríamos, además de plantar arboles (algo siempre positivo), decir a la sociedad que hay que cortar: además de para producir bienes (madera, corcho, resina, papel), la gestión forestal es necesaria en gran parte de esa superficie. Hay que reducir la densidad de muchas zonas con exceso de arbolado, en antiguas repoblaciones y también en zonas regeneradas a partir del abandono del medio rural. A veces, tan importante como plantar árboles, es cortar árboles. El desarrollo de la biomasa como una fuente de energía renovable podría ayudar a valorizar estos aprovechamientos y trabajos forestales.

Aprovechemos el año para encontrar vías de solución al problema que generan las enormes extensiones de eucalipto plantadas en diversas CC.AA. españolas, superficies cuya gestión sigue originado problemas para la conservación del suelo, de la biodiversidad y del paisaje, incluidos en espacios naturales protegidos.

Por último, sería muy buena noticia que en este año 2011 los datos sobre incendios forestales continuaran con la tendencia de los últimos cuatro años. El año 2010 ha sido, según el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, el mejor de la década pasada: sólo ardieron 46.152 hectáreas en los diez primeros meses del año, un 60,8 por ciento menos que en el mismo periodo de 2009. Ha disminuido la superficie arbolada quemada por el fuego así como el número de grandes incendios (los mayores de 500 hectáreas). Aunque la crisis económica ha sido el argumento esgrimido por las CC.AA. para la reducción de las partidas presupuestarias en la lucha contra el fuego, Greenpeace espera que la mayor responsabilidad ciudadana y la actuación de las Fiscalías de Medio Ambiente en la persecución de los incendiarios siga dando frutos y reduciendo las cifras de incendios provocados accidentalmente o de manera intencionada.

Un deseo para 2011; menos tasas de deforestación mundial, menos incendios que en 2010 en las masas forestales españolas, más superficie forestal con un plan de gestión forestal y un mayor consumo de productos de origen forestal (a ser posible de producción local y con certificación FSC). Con este resultado seguro que nuestros bosques nos estaríamos muy agradecidos.

Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace

– Noticia: Greenpeace destaca la deforestación en Indonesia y en la Amazonia como los principales retos para este año

Campaña de Bosques de Greenpeace



Por si quedaran dudas sobre a favor de quién ha estado trabajando el gobierno de España en los últimos años, los cables revelados por Wikileaks y publicados hoy por El País lo dejan claro: el Gobierno de España ha estado trabajando de la mano de EEUU y de Monsanto a favor de los transgénicos y en contra del conjunto de la sociedad. En ellos se evidencia una estrategia conjunta de los gobiernos de España y EEUU a favor de las multinacionales de los transgénicos y en contra de aquellos países de la UE que han intentado parar estos cultivos.

El propio Secretario de Estado Josep Puxeu le llegó a pedir al gobierno de EEUU que presionase a la UE a favor del cultivo de transgénicos. Y confesó que sentía cómo la presión en contra de los transgénicos aumentaba en España… ¿Por qué en lugar de cambiar de política, en lugar de escuchar a la sociedad, en lugar de adoptar actitudes democráticas y basadas en la precaución, estos cargos políticos prefieren ponerse del lado de los poderes corporativos?

¿Qué más necesitamos saber sobre quién está detrás de los transgénicos y qué pretenden con ello?

Por ello desde Greenpeace y el resto de organizaciones aliadas, hemos pedido a la ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, que adopte las medidas oportunas, tome inmediatamente cartas en el asunto exigiendo responsabilidades a quienes, escandalosamente, han trabajado para favorecer los intereses de las grandes multinacionales biotecnológicas en detrimento del conjunto de la sociedad, de la salud pública y del medio ambiente.

Desde hace más de una década el gobierno de España ha defendido el cultivo de transgénicos prácticamente en solitario en la UE, y es el único país que ha tolerado el cultivo a gran escala de OMG (según datos del propio Ministerio, se cultivan entorno a 70.000 hectáreas de un maíz modificado genéticamente de Monsanto). Y lo ha hecho sin cumplir con las normas europeas y españolas de transparencia, sin seguir los productos a través de la cadena alimentaria, sin obligar a etiquetar los alimentos transgénicos y sin realizar seguimiento alguno de los campos cultivados con estas peligrosas semillas. Los datos hechos públicos ahora explican por qué se ha permitido que campen a sus anchas las multinacionales del sector, a pesar de los innumerables casos de contaminación genética y los daños sociales y económicos que estos cultivos han ocasionado.

Por ello es de vital importancia que la nueva ministra cambie inmediatamente la posición del gobierno de España y que la primera medida sea prohibir el cultivo de maíz transgénico de Monsanto MON 810 para la próxima campaña de siembra, tal y como llevan haciendo desde hace años los gobiernos de hasta diez países de la UE (entre ellos Francia, Austria o Alemania) en base a las evidencias científicas sobre sus impactos sobre el medio ambiente, la imposibilidad de convivencia de la agricultura transgénica con la convencional y ecológica y las incertidumbre sobre sus efectos sobre la salud a largo plazo.

La prohibición del cultivo de transgénicos por parte del gobierno de España es imprescindible para poder defender los intereses de nuestro medio ambiente, nuestra agricultura y la salud pública, para que éstos no sigan en manos de la industria de los transgénicos, de los intereses de EEUU y de quienes, desde las instituciones españolas, los han apoyado abiertamente, tal y como ha quedado demostrado en los cables de Wikileaks.

Juan Felipe Carrasco, responsable de la campaña de Transgénicos de Greenpeace

– Noticia: Agricultores, ecologistas y consumidores exigen a Rosa Aguilar que la política española sobre transgénicos deje de estar dictada por las multinacionales y que se prohíba su cultivo